Guía · Outsourcing
Outsourcing de servicios: qué funciones externalizar y cuándo compensa
La contabilidad va con retraso, atención al cliente no llega y nadie tiene tiempo para el controlling. Antes de abrir otra vacante, merece la pena preguntarse si lo que necesitas es una persona o una función resuelta.
En las reuniones con empresas, el outsourcing casi nunca aparece como punto de partida. Lo que aparece es un síntoma: «Contabilidad va siempre con retraso», «No llegamos a atender a todos los clientes», «Necesito a alguien en administración, pero no a jornada completa». Detrás de muchas de esas frases no hay un problema de contratación. Hay un problema de organización. Y a veces la mejor respuesta no es contratar, sino externalizar.
En esta guía te explico qué es el outsourcing de servicios tal como lo entendemos en Crearte, qué funciones tiene sentido externalizar, cuándo compensa y cuándo no.
Qué es el outsourcing de servicios
Nuestra definición es sencilla: externalizamos funciones o servicios de una empresa, aportando profesionales especializados que los desarrollan y ejecutan por cuenta de Crearte Consulting.
La idea importante está al final de la frase: «por cuenta de Crearte Consulting». La persona que hace el trabajo no entra en tu plantilla. Tú defines qué necesitas y qué resultado esperas. Nosotros aportamos al profesional y nos ocupamos de que el servicio funcione.
Es una diferencia de fondo con la selección de personal. En una selección buscamos a alguien que se incorpora a tu empresa. En el outsourcing, lo que contratas es un servicio.
Qué funciones se pueden externalizar
Estas son las funciones que externalizamos para nuestros clientes:
- Secretariado: agenda, gestión documental y apoyo a dirección.
- Administración: facturación, gestión de proveedores y tareas administrativas recurrentes.
- Contabilidad: registro contable, cierres y conciliaciones.
- Controlling: seguimiento presupuestario, informes de gestión y análisis de desviaciones.
- Ventas: profesionales comerciales para abrir mercado o reforzar una línea de negocio.
- Atención al cliente: gestión de consultas, incidencias y seguimiento.
- Marketing: ejecución de campañas, contenidos y gestión de canales.
- Soporte técnico: atención a usuarios y resolución de incidencias.
Lo que tienen en común: son funciones necesarias, con tareas que se pueden definir bien y con un resultado que se puede medir. En la mayoría de empresas no son el corazón del negocio, pero si fallan, se nota en todas partes.
Cuándo compensa externalizar
No hay una regla universal, pero sí señales claras. El outsourcing suele tener sentido cuando se da alguna de estas situaciones.
La carga de trabajo no justifica un puesto propio
Necesitas controlling, pero no cuarenta horas a la semana. Contratar a media jornada un perfil especializado es difícil: los buenos profesionales no suelen buscar eso. Externalizar te da acceso al perfil adecuado en la medida que necesitas.
Necesitas flexibilidad
Una campaña, un pico estacional, la apertura de una línea de negocio. Si no sabes cuánto va a durar la necesidad o cuánto va a crecer, una estructura externa se adapta mejor que una plantilla fija.
Quieres que tu equipo se concentre en lo importante
Cuando el equipo directivo dedica horas a tareas administrativas, ese coste no aparece en ninguna factura, pero existe. Externalizar esas tareas libera tiempo para lo que solo tu equipo puede hacer.
No tienes a nadie que pueda gestionar la función
Contratar a una persona implica también dirigirla, formarla y cubrir sus ausencias. Si no tienes en casa a nadie que sepa supervisar esa función, el outsourcing traslada esa gestión a quien sí la conoce.
¿Te ves en esta situación?
Si tienes una función que no termina de funcionar y no sabes si contratar o externalizar, cuéntanoslo. Héctor lo analiza contigo en una reunión sin coste.
Reservar reunión con HéctorCuándo no compensa
También hay situaciones en las que externalizar no es buena idea, y conviene decirlo:
- Cuando la función es tu ventaja competitiva. Si tu forma de vender o de atender al cliente es lo que te diferencia, probablemente quieras ese conocimiento dentro.
- Cuando la necesidad es estable, amplia y estratégica. Si la función va a crecer contigo durante años y forma parte de tu cultura, una incorporación propia suele encajar mejor.
- Cuando no puedes definir el resultado. Si no sabes qué esperas del servicio, ningún proveedor podrá dártelo.
- Cuando lo que necesitas es liderazgo temporal. Si el problema es dirigir un cambio o un proyecto durante unos meses, lo que encaja es el interim management, no el outsourcing.
Cómo saber si te compensa
No te vamos a dar una cifra, porque depende de tu empresa. Pero puedes hacer la comparación con tus propios datos. Pon en una columna lo que te cuesta tener la función dentro: salario, cargas sociales, tiempo de selección, formación, puesto de trabajo, herramientas, horas de supervisión y el coste de cubrir ausencias o rotación. En otra, el coste del servicio externalizado. Y añade lo que no es dinero: flexibilidad, rapidez para empezar y tiempo que recupera tu equipo.
Si la comparación sale ajustada, la flexibilidad suele inclinar la balanza. Si sale clara a favor de tenerlo dentro, contrata. Y si quieres conocer las condiciones de nuestro servicio, te las explicamos en la reunión.
Cómo preparar una externalización que funcione
La mayoría de los problemas con un servicio externalizado no vienen del proveedor, sino de un arranque mal planteado. Antes de empezar, conviene tener claros estos puntos:
- Qué entra y qué no. Haz una lista de tareas concretas. Lo que no está escrito acaba siendo motivo de discusión.
- Cómo se mide. Define pocos indicadores y que se puedan comprobar: plazos de cierre, tiempo de respuesta, incidencias resueltas, informes entregados.
- Quién es el interlocutor. Debe haber una persona en tu empresa que conozca el servicio y otra en el proveedor que responda por él.
- Cómo se comparte la información. Accesos, herramientas, documentación y confidencialidad. Mejor resolverlo el primer día que en mitad de un cierre.
- Cuándo se revisa. Fija un primer punto de revisión cercano para ajustar lo que haga falta, y después una revisión periódica.
Con esto resuelto, el arranque es más rápido y la relación se basa en resultados, no en impresiones. También te permite comparar con criterio si en algún momento decides volver a internalizar la función.
Un apunte legal
Externalizar un servicio no es lo mismo que ceder trabajadores, y la diferencia tiene consecuencias laborales. Como orientación general: el proveedor debe organizar y dirigir el trabajo de sus profesionales, y el acuerdo debe describir un servicio, no a una persona puesta a tu disposición. Antes de firmar, consulta con un abogado o asesor laboral cómo encaja el acuerdo en tu caso.
Cómo lo hacemos en Crearte
Empezamos por entender la función: qué tareas incluye, qué resultado esperas, cómo se mide y cómo se integra con tu equipo. Después identificamos al profesional adecuado con el mismo método que usamos en selección: match por competencias con entrevistas STAR y CAR y análisis de incidentes críticos, apoyado en una base de datos propia de 47.000 candidatos analizados y actualizados. Todo ello con interlocutores senior y transparencia total sobre cómo avanza el servicio.
Si todavía dudas entre externalizar, contratar o traer a alguien de forma temporal, te ayudará la guía sobre qué servicio necesitas en cada caso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el outsourcing de servicios?
Es externalizar funciones o servicios de la empresa a un proveedor que aporta profesionales especializados y los gestiona por su cuenta. La persona que hace el trabajo no entra en tu plantilla.
¿Qué funciones se pueden externalizar?
Las más habituales son secretariado, administración, contabilidad, controlling, ventas, atención al cliente, marketing y soporte técnico.
¿Cuándo compensa externalizar en lugar de contratar?
Cuando la carga de trabajo no justifica un puesto propio, necesitas flexibilidad o no tienes a nadie que pueda gestionar la función. Compara el coste total de tenerla dentro con el del servicio, usando tus propios datos.
¿Qué diferencia hay entre outsourcing y cesión de trabajadores?
En el outsourcing el proveedor organiza y dirige el trabajo y presta un servicio. Como tiene implicaciones laborales, consulta con un abogado o asesor laboral antes de firmar.